|
LA APARICION DE SAN MIGUEL ARCANGEL se celebra el día
8 de Mayo según el santoral de la Iglesia Católica. Podríamos decir que son estas las fiestas por excelencia de Salinas, puesto que son las que gozan de un mayor seguimiento popular, tanto por la gente del pueblo, como por la que llega de las localidades vecinas. Digna de mención es también la gran bandera roja, que tras acompañar a los Santos en su procesión por el pueblo, es subida hasta la peña para ser colocada en lo alto de la roca hasta el final de la romería. Por fin, llegados a la ermita, los Santos, darán una vuelta a la pradera antes de entrar en ella; una vez dentro, se les coloca en sus respectivos sitios y el pueblo se despide de San Miguel hasta el siguiente año. |
| No se pueden concebir unas fiestas de San Miguel en Salinas, sin una serie de actos de carácter meramente festivos y populares. Por norma general y de forma tradicional estos actos suelen consistir en grandes verbenas que se realizan en las tardes y noches de los dos fines de semana en los que se encuadran las fiestas. Según la memoria de los autores de la pagina, tres han sido los lugares que han albergado dichas verbenas: · La Camarilla, recinto antiguamente ubicado en la plaza del pueblo. · El Salero, sito a la entrada del pueblo y que probablemente tomara su nombre por la proximidad a las salinas. · El Salón, pabellón construido por la gente del pueblo, inagurado en las fiestas de 1986, en el que desde entonces -y esperemos que por mucho tiempo- se celebran las verbenas y los demás eventos que ahora mismo nos ocupan. Lugar de tradiciones el mencionado salón, donde además de los anteriormente citados, se celebran eventos como los confluidos “vermouths” tras los oficios religiosos. Nadie en Salinas, que da al margen de sus fiestas. Al igual que los “mayores” gozan de sus momentos, la “gente menuda” tiene tambien los propios con los espectáculos de carácter infantil que se desarrollan durante el primer sábado de las fiestas.
En los ultimos años, cada vez viene tomando mas fuerza la costumbre
de la juventud del pueblo de celebrar una cena cada sábado de
las fiestas, en uno de los restaurantes más conocidos de la zona.
|
Las celebraciones de tipo religioso son semejantes a las que tienen lugar en las fiestas de Mayo. El día 15 de Agosto, tras una misa oficiada en su honor, se lleva a la Santísima Virgen en procesión por las calles del pueblo, acompañada de la bandera y los estandartes. El 16 de Agosto se repiten estos actos, pero esta vez, tanto la misa como la procesión, son en honor a San Roque. No son estas unas fiestas llenas de actos festivos ni cuentan con la popularidad de las de Mayo, pero sin embargo, están llenas de tradiciones para las gentes de éste nuestro pequeño y querido pueblo. Son unas fiestas hechas por y para las gentes del mismo. Al igual que en las fiestas de San Miguel, tanto la “gente menuda” como la “gente grande” cuentan con sus momentos de diversión. Muy tradicionales son la COMIDA DE LOS HOMBRES el día de la Virgen y la COMIDA DE LAS MUJERES el día de San Roque, pese a que esta última cuenta con una reducida asistencia. Antiguamente se realizaban en el Salero, pasando a celebrarse en el Salón una vez estuvo construido. Gran parte de los actos populares se realizaban y se siguen realizando en la plaza del pueblo. Las tardes de los dos días festivos, son, las que tanto ahora como hace años, se han dedicado a los mas pequeños del pueblo, con juegos y gimkanas (las cintas, las carreras de sacos, las macetas, las manzanas, las carretas de huevos, …). Mientras los “peques” se divierten, se prepara la tradicional “sopeta” consistente en pan bañado en vino y la sangría. Hubo un tiempo, en el que todos estos actos cayeron en desuso, hasta que en 1994 volvieron a retomarse para alegría de todos, aumentandose con una chocolatada el ultimo día. Algo que también ha caído en el abandono es la salida de los cabezudos por todo el pueblo; salida q se efectuaba al caer la tarde. Antiguamente, cuando la vieja escuela era el bar del pueblo, en las tardes y noches de los días de fiesta, era costumbre sacar unos altavoces a la plaza para poner música mientras se disfrutaba del la “sopeta”, la sangría y los cabezudos. |